De la emoción de cerrar una etapa, a la alegría de reencontrarse

27/06/2025

Hace unos días vivimos en la ikastola uno de esos momentos que nos recuerdan por qué educar es mucho más que enseñar. Por un lado, despedimos con emoción a nuestro alumnado de 2º de Bachillerato, que cierra una etapa muy importante en su vida. Por otro, recibimos con los brazos abiertos la visita de antiguos alumnos y alumnas que finalizaron su etapa con nosotros hace más de una década.

De la emoción de cerrar una etapa, a la alegría de reencontrarse

Un año más, celebramos nuestra habitual cena de despedida de alumnos y alumnas de 2º de Bachillerato. Esta vez para despedir a la promoción 2024-2025. Una velada muy especial, llena de miradas cómplices, recuerdos y agradecimientos. Y es que algunas y algunos han estado entre nosotras ¡desde los 2 años! Otras personas se incorporaron a la ikastola más adelante, pero, por supuesto que todas y todos forman ya parte de la historia de EKINTZA Ikastola. Les hemos visto crecer, esforzarse, disfrutar, forjar amistades y convertirse en personas maravillosas. Les deseamos lo mejor en esta nueva etapa llena de oportunidades, y queremos que sepan que esta siempre será su casa. Que las puertas de la ikastola estarán abiertas para cuando quieran volver.

 

Visita de exalumnos y exalumnas

Precisamente hace unos días también recibíamos con emoción la visita de dos promociones que finalizaron su etapa con nosotras y nosotros en los cursos 2012-13 y 2013-14. Un reencuentro muy especial con cerca de 50 exalumnos y exalumnas que volvieron a recorrer los pasillos donde crecieron, aprendieron y compartieron tantas vivencias.

La jornada comenzó con una cálida bienvenida y un pequeño detalle que despertó sonrisas y recuerdos: un regalo lleno de fotos y vídeos que recogían momentos inolvidables de su paso por la ikastola. Después, dimos un paseo por las instalaciones, hoy algo cambiadas, pero que conservan la esencia de siempre y que les hizo transportarse por unos momentos a aquellos años en los que se formaron y se forjaron como personas. Finalizamos el encuentro compartiendo unos pintxos y, sobre todo, muchas conversaciones.

Fue una experiencia realmente bonita. Les sentimos cercanos, agradecidos por la acogida, y con ganas de revivir aquellos años. Y para nosotros, escuchar sus trayectorias y descubrir en qué punto de la vida se encuentran hoy, es tremendamente gratificante. Es un orgullo comprobar cómo siguen adelante con ilusión, valores sólidos y una mirada abierta al mundo.

Estos dos momentos –la despedida y el reencuentro– son la prueba de nuestro sentir, porque en EKINTZA Ikastola no solo acompañamos a nuestro alumnado en su aprendizaje, construimos una comunidad que perdura en el tiempo. Una familia unida por la experiencia compartida, por los valores, y por el cariño mutuo.

Gracias de todo corazón, queridos ex alumnos, ex alumnas, por volver a casa. Y los y las que acabáis de graduaros, buena suerte en vuestro nuevo camino. ¡Visitadnos cuando queráis!