04/02/2026
El talento joven de EKINTZA Ikastola vuelve a demostrar que la innovación, cuando nace en el aula, puede tener un impacto real en la ciudad. El proyecto EKOPAY, desarrollado por un equipo de alumnas y alumnos de 1º de Bachillerato, ha sido reconocido con el primer premio del Donostia Innovation Challenge 2025, un certamen que lanza el Ayuntamiento donostiarra a través de Fomento de San Sebastián.
El equipo ganador está formado por Javi Marín, Iago Perurena, Enaitz García, Maddi Ocón y Alejandra Bernarás, quienes han logrado destacar entre más de 300 estudiantes de nueve centros educativos de Donostia que han participado en esta novena edición del programa.
El Donostia Innovation Challenge plantea cada año buscar soluciones innovadoras para mejorar la ciudad utilizando tecnologías disruptivas. Así, la Impresión 3D, Robótica Avanzada, Realidad Mixta, Inteligencia Artificial e Internet of Things (IoT) han sido las herramientas con las que los equipos han dado forma a sus propuestas.
Durante varios meses el alumnado ha trabajado en el desarrollo de sus proyectos, acompañado por entidades colaboradoras y con el objetivo de llegar a la gran final celebrada ayer en el Kursaal, donde un jurado profesional seleccionó los proyectos ganadores entre los 62 presentados.
EKOPAY, una propuesta para cuidar el medioambiente
En el caso de Ekintza Ikastola, la participación en el Donostia Innovation Challenge se enmarca dentro de la asignatura de Cultura Científica de 1º de Bachillerato. Desde el aula, el alumnado ha analizado problemáticas reales de la ciudad y ha trabajado para darles respuesta mediante la tecnología.
Así nació EKOPAY, un proyecto centrado en reducir la contaminación provocada por botellas y latas de plástico en San Sebastián. La propuesta consiste en una máquina inteligente que recoge estos residuos, los escanea y compacta, y que, en función de la cantidad reciclada, genera un crédito acumulable.
Pero el valor añadido del proyecto está en cómo se utiliza esa recompensa: el crédito obtenido no es económico en metálico, sino que puede emplearse en servicios de movilidad sostenible, como el transporte público (Mugi) o plataformas como Dbizi, fomentando así hábitos más responsables y una movilidad verde.
La idea de EKOPAY surgió tras valorar diferentes propuestas. Tenían claro que querían algo útil, que sirviera de verdad y finalmente, el grupo optó por una solución medioambiental, un ámbito que les motiva especialmente. Porque “la contaminación es un problema global y sentimos que este proyecto puede aportar algo práctico”, explican.
Todo el desarrollo del proyecto se ha realizado dentro del horario lectivo, integrando aspectos como el funcionamiento robótico de los contenedores, el uso de tecnologías innovadoras y la sostenibilidad económica del sistema.
Y además del resultado, todas y todos han destacado la enriquecedora experiencia de grupo a la hora de diseñar y desarrollar el proyecto.
Un reconocimiento que pone en valor una forma de aprender que fomentamos desde EKINTZA Ikastola, basada en la experimentación, el pensamiento crítico y la conexión con la realidad, donde el alumnado es protagonista y la innovación se entiende como una herramienta al servicio de la sociedad.
¡Zorionak al equipo de EKOPAY por este merecido primer premio! y por demostrar que, con compromiso, creatividad y trabajo colaborativo, es posible imaginar y crear una ciudad más sostenible.