23/01/2025
Como cada año, en EKINTZA Ikastola celebramos el Día de San Sebastián con una jornada festiva llena de alegría y tradición. Una tradición arraigada que nos permite reforzar nuestros valores culturales y ofrecer a nuestro alumnado experiencias que enriquezcan su sentido de pertenencia. ¡Gora Donostia!
El pasado viernes, nuestras alumnas y alumnos de Educación Infantil y Primaria hicieron sonar sus tambores con entusiasmo, acompañados por la inconfundible música de Sarriegi. Y como es habitual, este año la fiesta estuvo marcada por un homenaje muy especial. En esta ocasión rendimos tributo al bertsolari Aitor Mendiluze, quien lleva años colaborando con la ikastola a través de las clases de bertsolarismo que imparte al alumnado de Primaria.
La directora de la ikastola, Uxue Arrazola, destacó el “gran trabajo realizado por Mendiluze para sembrar el euskera y la cultura vasca entre nuestros estudiantes”, mientras le hacía entrega de una escultura del emblema de EKINTZA Ikastola. El acto también incluyó el izado de las banderas de Donostia y Marugame, que simbolizan el respeto por nuestras raíces y la amistad que nos une con la ciudad japonesa.
Como no podía ser de otra manera, durante el acto, Aitor Mendiluze compartió unos bertsos de agradecimiento, mientras el alumnado de Primaria retumbaba sus tambores y le vitoreaba con energía “¡Aitor, Aitor!”.
El recuerdo de la ciudad japonesa de Marugame también estuvo presente una vez más. Desde que el fundador de nuestra ikastola, Paco Marín, iniciara en 1985 la relación con esta ciudad, hemos mantenido una sólida conexión que trasciende la distancia geográfica y las barreras del idioma. Este vínculo, que también se refleja en el hermanamiento entre Donostia y Marugame, refuerza valores fundamentales como el respeto y la amistad, pilares de nuestra comunidad educativa.
Tamborrada infantil
Tras la fiesta en la ikastola, el lunes llegó el gran Día de San Sebastián. Alumnas y alumnos participaron con ilusión en la tamborrada infantil, recorriendo las calles de Donostia y llenándolas de vida con sus tambores. Fue un día inolvidable en el que niñas y niños no solo disfrutaron, sino que también se convirtieron en embajadores de nuestra ciudad.
El sonido de los tambores, los aplausos del público y las sonrisas de pequeños y mayores hicieron de este día una experiencia única.
En EKINTZA Ikastola, seguimos trabajando para que nuestras tradiciones sean un motor de cohesión y aprendizaje, y nos sentimos felices de compartir momentos como estos con toda nuestra comunidad. ¡Gora Donostia!