27/02/2025
Cada jueves, los niños y niñas de 2 años de EKINTZA Ikastola se calzan las botas, se abrigan bien y salen al bosque que rodea la ikastola. Sí, tenemos la suerte de estar rodeados de un entorno natural privilegiado que nos permite llevar a cabo este tipo de iniciativas. Y no, no es una excursión puntual, sino una parte fundamental de nuestra metodología educativa. Porque estamos convencidas de que la naturaleza es un espacio ideal para el aprendizaje y el desarrollo integral en estas edades tempranas.
Y es que “la naturaleza no es nuestra, sino que nosotros somos parte de la naturaleza”. Por eso nuestro objetivo es conocerla, cuidarla, respetarla, amarla y disfrutar de ella.
Así que haga frío, bochorno, lluvia o viento nuestras y nuestros pequeños exploradores aprenden de sus experiencias, de sus vivencias y de sus investigaciones en el medio natural y desde EKINTZA Ikastola les ofrecemos entornos naturales, espacios y recursos educativos de calidad. El bosque y río en Lourdes Txiki, en la misma ikastola, o el parque de Zubimusu y la playa de Ondarreta, muy cerca de nuestras instalaciones, se convierten en muchas ocasiones en escenario para la educación y el disfrute de los más txikis.
La educación en la naturaleza es más que una tendencia pedagógica, es una filosofía respaldada por numerosos estudios. Richard Louv, en su libro El último niño en los bosques, advierte sobre el "trastorno por déficit de naturaleza" y subraya los beneficios que tiene el contacto con entornos naturales en el bienestar físico, emocional y cognitivo de los niños. Investigaciones como por ejemplo la realizada por la Universidad de Stanford demuestran que los niños que pasan tiempo al aire libre desarrollan mejores habilidades sociales, mayor creatividad y una mayor capacidad de concentración.
En EKINTZA Ikastola tenemos claro nuestro compromiso con la educación integral de nuestro alumnado, lo que nos lleva a integrar experiencias como esta en nuestra oferta, con una educación personalizada y diversa, adaptada a las necesidades individuales de cada niño y niña. Y como sabemos que el medio natural es un espacio que favorece el aprendizaje experimental y el juego libre, dos pilares esenciales en el desarrollo infantil, lo fomentamos en muchas ocasiones.
Salir al bosque permite a niños y niñas explorar a su propio ritmo, estimulando su autonomía y autoconocimiento. No hay juguetes prefabricados ni estructuras cerradas, solo el entorno natural como fuente infinita de posibilidades: una rama se convierte en un caballo, una piedra en un tesoro y un charco en un mar de aventuras. En este espacio, los y las más pequeñas desarrollan su motricidad gruesa al correr, trepar y sortear obstáculos, al mismo tiempo que fortalecen su motricidad fina recogiendo pequeños elementos o trazando figuras en la tierra.
Y cómo no, el contacto con la naturaleza también tiene un impacto positivo en la regulación emocional de las y los más pequeños. Niños y niñas aprenden a adaptarse a los cambios del tiempo, a disfrutar del sonido del viento entre los árboles o del frescor del agua en sus manos. Estas experiencias multisensoriales refuerzan su capacidad de concentración y estimulación cognitiva, además de fomentar el respeto y la responsabilidad por el medio ambiente desde una edad temprana.
Además, con el material recopilado en el bosque, crean su propio txoko en clase. Hacen un seguimiento en el aula y crean su herbario analizando colores y texturas. También aprenden a identificar el árbol al que pertenecen o qué tipo de planta es y a qué estación del año corresponden.
EKINTZA Ikastola somos un centro concertado en el que creemos que la educación debe ir más allá de las aulas y los libros. Apostamos por metodologías activas y vivenciales que permitan a los niños y niñas crecer en un entorno que estimule su curiosidad, creatividad y bienestar emocional. Cada jueves en el bosque es una oportunidad para que nuestros y nuestras txikis desplieguen todos sus sentidos, desarrollen su imaginación y, sobre todo, sean felices mientras descubren el mundo que les rodea.