¿Cómo se puede dibujar el movimiento del viento?

08/05/2025

En la infancia, una de las herramientas más potentes para conocer y aprender el mundo es el arte. Mientras dibujan, pintan, adaptan o crean música, niñas y niños no sólo desarrollan su creatividad; también enriquecen sus sentidos, sus emociones y sus mentes. A través de las experiencias sensoriales aprenden a percibir, interpretar y comprender el mundo a su ritmo y de forma natural.

¿Cómo se puede dibujar el movimiento del viento?

Los sentidos son una puerta a la creatividad. Vista, tacto, oído, olfato y gusto suelen ser las primeras vías de aprendizaje en la infancia. Al crear obras de arte, niños y niñas experimentan cuando ven la vitalidad de los colores, tocan la textura de la arcilla o cuando oyen el sonido del pincel para pintar. La activación de estos sentidos es imprescindible para un desarrollo cognitivo y emocional saludable.

Un ejemplo sencillo: Pensemos que un niño pinta con las manos, sin pincel, metiéndose directamente en la pintura colorida y dibujando figuras con los dedos en el papel. Trabaja conjuntamente el suave frío que siente en las manos, el espectáculo de la mezcla de colores y el ritmo del movimiento. En este proceso no sólo crea una obra de arte: desarrolla activamente el tacto, la vista y la fina coordinación motriz.

El concepto de atelier desarrollado por la filosofía educativa Reggio Emilia muestra claramente la importancia de aprender a través del arte. Los ateliers no son solo aulas para hacer talleres u obras de arte; son espacios vivientes donde los niños exploran su entorno y expresan sus pensamientos. En EKINTZA Ikastola lo sabemos muy bien. No contamos con los Ateliers, pero sí con numerosos txokos, surtidos de abundante y variado material, como cinta adhesiva, trozos de madera, ceras, trozos de papel, hilos, pinturas, témperas, pinceles o cartones.

No va a ser el profesor o la profesora quien decida qué debe hacer el alumnado. Ellos empiezan a explorar por sí mismos: un alumno o alumna construye con un trozo de madera un barco pirata, otro utiliza un largo hilo rojo para indicar el color de una nube. Mediante la exploración libre a través de los sentidos, están creando historias, analizando materiales y resolviendo problemas.

De alguna manera, enriquecen el pensamiento a través del arte. Ya que en el proceso de elaboración de las obras de arte combinan lógica, organización, planificación e imaginación. Los sentidos reciben información y niños y niñas comienzan a construir representaciones propias. Esto permite expresar y enriquecer la propia concepción que cada niño y niña tiene del mundo.

Digamos que mientras pintan, niños y niñas se preguntan:
– "¿Cómo se pueden mezclar azul y amarillo para crear un nuevo color?"
– "¿Cómo se puede dibujar el movimiento del viento?"

Estas preguntas indican que cuando crean, niñas y niños no aprenden solo a copiar o reproducir, sino que inician procesos cognitivos y filosóficos profundos mediante el arte.
A través del arte niños y niñas desarrollan toda su naturaleza: los sentidos, las emociones, el pensamiento y las relaciones. Cuando les dejamos en un entorno rico y amplio, donde tienen materiales, experiencias y libertad a su alcance, su voz y creatividad surgen de forma natural.

Por tanto, en EKINTZA Ikastola tenemos claro que el arte no es un complemento en la educación infantil; el arte es la vía viviente que permite el pleno desarrollo de niñas y niños, que despierta todos sus sentidos y pone a volar el intelecto.