La IA al servicio de la educación: el profesorado de EKINTZA Ikastola se prepara para los retos del futuro

25/09/2026

La inteligencia artificial está cada vez más presente en nuestro día a día y, por supuesto, la educación tampoco es ajena a esta realidad. Ofrece nuevas posibilidades, pero también plantea preguntas y retos: ¿cómo podemos utilizarla para mejorar la labor docente? ¿Qué debemos tener en cuenta a la hora de llevarla al aula? ¿Cómo podemos garantizar un uso crítico, seguro y responsable? Para dar respuesta a estas preguntas y prepararse ante las nuevas tecnologías, el profesorado de EKINTZA Ikastola ha recibido una formación sobre inteligencia artificial, impartida por Danel Solabarrieta, de Elhuyar Hezkuntza Zientzia.

La IA al servicio de la educación: el profesorado de EKINTZA Ikastola se prepara para los retos del futuro

Desarrollada a lo largo de dos sesiones, la formación ha ido más allá de conocer nuevas herramientas y se ha centrado en trabajar los criterios necesarios para utilizar la inteligencia artificial de manera profesional, crítica y responsable.

La IA, una aliada en el día a día del profesorado

Como se ha podido comprobar durante la formación, la inteligencia artificial ofrece numerosas posibilidades al profesorado: preparar sesiones y actividades, generar ideas, adaptar materiales a las diferentes edades y necesidades del alumnado, crear o revisar textos y organizar información, entre otras. El objetivo, sin embargo, no es hacer más cosas en menos tiempo, sino aprovechar estas herramientas para mejorar el trabajo docente y la calidad de los materiales que se preparan.

Así lo ha constatado Iera Irazusta, profesora de Educación Primaria, que ha asistido a la formación. Su alumnado todavía no utiliza el ordenador, por lo que, en este caso, la IA se convierte en un recurso para el profesorado. Entre otros usos, Iera recurre a ella para crear textos adaptados a la edad del alumnado o preparar materiales visuales. Según explica, la formación le ha permitido, además, descubrir nuevas herramientas y posibilidades.

A medida que aumenta la edad del alumnado aparecen otros retos. Endika Perez trabaja con jóvenes de entre 12 y 14 años, alumnado de ESO, y considera que la IA ofrece grandes posibilidades para personalizar el aprendizaje y ayudar al profesorado a preparar materiales y dinámicas. Sin embargo, a su juicio, existe también riesgo de que el alumnado dé por válida la información que recibe sin contrastarla, así como de otros desafíos relacionados con el plagio, el pensamiento crítico o la dependencia de estas herramientas.

Técnica, pedagogía, ética y marco legal

La formación no se ha limitado al funcionamiento de las herramientas. La inteligencia artificial se ha abordado desde cuatro perspectivas: técnica, pedagógica, jurídica y ética.

Por un lado, se ha analizado cómo funcionan los modelos de lenguaje, dónde pueden cometer errores y la importancia de verificar la información que generan. Por otro, se han trabajado las posibilidades que ofrecen para diseñar actividades, materiales y recursos digitales, así como criterios para revisar la calidad de los contenidos creados o traducidos al euskera.

La protección de los datos personales y de la información confidencial, las licencias y permisos relacionados con el uso de imágenes o las responsabilidades éticas que conlleva utilizar la IA también han formado parte de la formación. Porque el hecho de que una respuesta generada por la inteligencia artificial resulte convincente no significa necesariamente que sea correcta.

Iera también incide en esta idea: el trabajo realizado con estas herramientas debe revisarse siempre, ya que puede contener errores. Asimismo, destaca la importancia de prestar atención a cuestiones como la privacidad de los datos y el uso adecuado de las imágenes.

La herramienta a nuestro favor, sin perder el criterio

La inteligencia artificial puede ser una aliada, pero no sustituye el criterio del profesorado. Esta ha sido una de las principales conclusiones de la formación. El resultado generado por una herramienta no debe entenderse como un producto final, sino como un punto de partida que el o la profesora debe analizar, contrastar y adaptar a su contexto.

En palabras de Endika, el curso les ha servido para perder el miedo a la IA y aprender a poner esta herramienta a su favor en el trabajo cotidiano. Además, les ha permitido comprender mejor el uso que hace de ella el alumnado y reflexionar sobre cómo incorporarla adecuadamente al aula. En su opinión, el reto no consiste en excluir la IA, sino en enseñar al alumnado a utilizarla de manera crítica y ética.

Las herramientas están cambiando y seguirán haciéndolo, cada vez a mayor velocidad. Y ahí reside, precisamente, uno de los grandes retos de la educación. Por eso, el profesorado también debe seguir aprendiendo y formándose para aprovechar las nuevas posibilidades, conocer sus riesgos y tomar decisiones pedagógicas con criterio.

En EKINTZA Ikastola entendemos la tecnología al servicio del aprendizaje, y no al revés. También ante la inteligencia artificial queremos aprovechar las oportunidades que ofrece la tecnología, pero manteniendo siempre en el centro la mirada del profesorado, el pensamiento crítico, la creatividad y la cercanía con el alumnado.