03/10/2025
En EKINTZA Ikastola, en Educación Infantil damos prioridad al aprendizaje experiencial, la creatividad y el desarrollo emocional. Para ello, trabajamos con metodologías innovadoras, y entre ellas destaca especialmente la pedagogía de la luz.
¿Qué es la pedagogía de la luz?
Hoy en día entendemos la pedagogía como ciencia de la educación, pero también como un arte, ya que en ella confluyen múltiples disciplinas. La pedagogía de la luz recoge precisamente esta doble mirada: une ciencia, arte y los efectos de la luz para convertirlos en experiencias educativas.
A través de la luz, los colores y las sombras, los niños y niñas exploran su entorno desde la curiosidad y la sorpresa. La luz está presente en nuestro día a día: la del sol, la de una vela o la de una pantalla de móvil. Cada una de ellas aporta una belleza única y, casi sin darse cuenta, las y los más pequeños aprenden jugando con ellas. Una sombra, un reflejo en el espejo o un arco iris proyectado por un CD pueden ser el punto de partida para descubrir el mundo.
En esos juegos, los niños y niñas construyen las bases de un conocimiento científico, convirtiéndose en pequeños investigadores. Y cuando llega el momento de poner nombre a esos fenómenos, comprenden el funcionamiento del mundo con mayor facilidad, sin necesidad de memorizar conceptos abstractos.
¿Por qué trabajamos la pedagogía de la luz en EKINTZA Ikastola?
La luz abre un abanico de oportunidades para el desarrollo integral del alumnado:
Enriquece las experiencias sensoriales, aprendiendo a ver, tocar y sentir.
Despierta la creatividad y la imaginación, a través de juegos de colores, sombras o teatro de siluetas.
Fomenta la curiosidad y las preguntas: “¿Por qué se forma una sombra?” “¿Cómo cambia el color?”
Impulsa la autonomía, porque cada niño o niña elige cómo explorar.
Ofrece una mirada interdisciplinar, integrando arte, ciencia y emoción de forma natural.
En sintonía con el Currículum Vasco
La pedagogía de la luz conecta directamente con nuestro proyecto educativo y con los objetivos del Currículum Vasco, trabajando aspectos como:
Lenguaje y comunicación: niñas y niños relatan y comparten lo que observan.
Primeros pasos en la ciencia: experimentando con fenómenos de luz y sombra.
Arte y creatividad: generando nuevas formas de expresión con colores y luz.
Desarrollo emocional: la luz y los colores despiertan sentimientos.
Autonomía y protagonismo: colocando al niño o niña en el centro de su proceso de aprendizaje.
¿Cómo lo trabajamos en el día a día?
En EKINTZA Ikastola, la luz forma parte de nuestra rutina educativa:
Representamos teatros de sombras para dar vida a cuentos y personajes de la tradición vasca.
Creamos rincones de luz, utilizando linternas, espejos, filtros de color y mesas de luz.
Observamos elementos de la naturaleza a través de la luz, explorando los cambios de cada estación.
Proponemos actividades artísticas, creando dibujos o relatos a partir de las imágenes que proyecta la luz.
Los diferentes recursos —mesas de luz, retroproyectores, focos— se convierten en soportes que centran la atención, sostienen las actividades y generan espacios donde el juego y el razonamiento se desarrollan con mayor intensidad.
Por tanto, jugar con la luz es, al mismo tiempo, una actividad científica, lúdica, creativa y artística. A través de la experimentación y la exploración estética, niños y niñas construyen un aprendizaje integral, vivo y significativo.
En EKINTZA Ikastola, la luz no solo ilumina las aulas: enciende el conocimiento, la creatividad y las emociones de nuestro alumnado. Con la pedagogía de la luz, niñas y niños descubren el mundo de otra manera y, en ese camino, dejan brillar también su propia luz interior.