"No puedes ser dañado, no se puede hacer daño": educar en el cuidado mutuo

25/11/2025

En EKINTZA Ikastola escuchamos a menudo: "No puedes ser dañado, no se puede hacer daño". No es una mera frase, es la base ética de nuestra comunidad educativa. Porque nuestro objetivo es enseñar a niñas, niños y jóvenes a mantener una convivencia en la que el cuidado, el respeto y la empatía se abran camino.

Al decir "no puedes ser dañado" hablamos de cuidarnos. Esto significa que los niñas y niños deben aprender desde txikis a escuchar su cuerpo, sus emociones y su frontera. Además del dolor físico, existe el dolor emocional, el que puede provocar un insulto, una exclusión o un silencio prolongado.

En la ikastola trabajamos la autoestima, la asertividad y la gestión de emociones. Cuando un niño o niña se reconoce a sí mismo y expresa sus emociones, no se vuelve débil, sino todo lo contrario, se hace fuerte y seguro. Y de esa seguridad nace el verdadero respeto. Y al decir "no se puede hacer daño" invitamos al niño a la empatía. Aprende que sus palabras, gestos o conductas influyen en los demás. No queremos penalizar comportamientos, sino entender qué es lo que provoca y qué sentimientos hay detrás. Cuando niñas y niños entienden que los demás también sienten, empiezan a construir una convivencia sana.

 

Programa KiVa: protección y prevención

A ello nos ayuda el programa KiVa, una iniciativa integral contra el bullying que está integrada en nuestra ikastola. KiVA tiene un doble objetivo: por un lado, la prevención, mostrando al alumnado la identificación y protección de las situaciones, y por otro, la intervención responsable, ofreciendo apoyo sistemático ante situaciones de dolor o sufrimiento.
KiVa, más allá de un protocolo, es una actitud. Un mensaje compartido por toda nuestra comunidad: "Nadie merece dolor, y todos somos capaces de ayudar." Cuando nuestras niñas y niños comprenden que no son solo ellos, actúan con más seguridad y forman parte de la red emocional de protección.

Además, el cuidado y el respeto son valores sociales y éticos. Por eso tenemos la Comisión de Coeducación, un espacio en la ikastola para promover la igualdad, la justicia y el respeto a la diversidad en la vida cotidiana. Esta comisión promueve actividades educativas, talleres y dinámicas pedagógicas para que niñas, niños y jóvenes incorporen la perspectiva de género y la convivencia responsable.

La frase "no puedes ser dañado, no se puede hacer daño" se basa en los principios de coeducación: cuidado, empatía, igualdad y responsabilidad.


El rol de las familias: el cuidado comienza desde el hogar

En casa, las familias tienen un papel importante. La conversación diaria, el ejemplo y los pequeños juegos tienen mucho valor para que niñas y niños aprendan cómo tratar a los demás y cuidarse a sí mismos.
Estas son algunas claves para los padres:
- Escucha y respeta: cuando tus hijo o hija se ha lesionado, no juzgues. Escucha, ayuda y ofrece confianza.
- Sé ejemplo: niños y niñas aprenden lo que ven. Practicar el respeto y la solidaridad es la lección más eficaz para ellas y ellos.
- Dales la palabra: si hay conflictos, enséñales a resolver hablando.
- Advierte con pequeños gestos: a veces se daña en una broma o en un silencio. Esos momentos son las oportunidades más valiosas para educar.

 

Trabajar la conciencia desde la infancia

Si enseñamos a niñas y niños desde pequeños a detectar y gestionar el dolor propio y de los demás, tendrán una personalidad más sana y más completa. No queremos educar sólo a los estudiantes que responden en el aspecto académico, necesitamos a las y los que se llevan bien en la vida, a los que saben cuidarse a sí mismos y a los demás.

El lema "No puedes ser dañado, no se puede hacer daño" es una forma de vida en EKINTZA Ikastola, un camino que va desde el cuidado personal hasta el mutuo. Porque la educación en el cuidado, la igualdad y el respeto no es un objetivo, es el camino en sí. Y en ese camino, el programa KiVa, la Comisión de Coeducación y la participación de las familias son nuestras herramientas más potentes. Hoy, Día Internacional para la eliminación de la violencia contra las mujeres, recordemos nuestro lema. Hoy y siempre.